El WWOOFing está abierto a todos, siempre que las granjas respeten los principios de WWOOFing y los WWOOFers cumplan sus compromisos. También nos comprometemos a combatir la discriminación dentro del movimiento.
Sin embargo, WWOOFing también puede requerir cierto compromiso físico y emocional, según la ubicación, la época del año y las actividades. Es posible que las granjas desconozcan las barreras que existen para un WWOOFer o la accesibilidad de su granja. Por su parte, los WWOOFers pueden ser reacios a hablar de su discapacidad por miedo a no encontrar una granja.
Consejos para WWOOFers con discapacidad:
Si tienes problemas de salud, ya sean físicos o psicológicos, es importante tenerlos en cuenta antes de comprometerte con una estancia:
- Evalúa tu capacidad para participar en las tareas ofrecidas (jardinería, actividades manuales, vida en comunidad, ritmo de vida).
- Informa a tu granja sobre tus necesidades particulares directamente en tu solicitud de visita. Esto permite que las granjas adapten las condiciones o te recomienden recurrir a otras granjas.
- Recuerda traer cualquier medicamento o equipo específico que puedas necesitar.
- No dudes en consultar a un médico si tienes dudas sobre tu capacidad para completar una estancia.
Consejos para granjas con discapacidad:
Si tienes problemas de salud, ya sean físicos o psicológicos, alojar a un WWOOFer puede requerir cierta organización:
- Sé claro sobre tus limitaciones, tu forma de trabajar y tus necesidades, y comunícaselas a los WWOOFers.
Comparte en tu perfil si puedes ofrecer apoyo especializado a WWOOFers con discapacidad, para que sea más fácil encontrarte. - Ofrece un marco adecuado si es necesario (por ejemplo: solo abre tu calendario cuando estés listo para recibir).
- En situaciones complejas, no dude en contactar con el equipo local de WWOOF para obtener apoyo o asesoramiento.
WWOOF agradece a cada miembro que colabora con nosotros para hacer de WWOOF un lugar inclusivo, abierto y acogedor.